Aunque la tentación de no salir de la terraza sea grande, Calpe tiene mucho que ofrecer a pocos pasos de tu apartamento. Puedes caminar por el Paseo Ecológico, una ruta serpenteante que une calas de aguas cristalinas, o subir a la cima del Peñón para obtener una panorámica de 360 grados.
Para los amantes de la cultura, el casco antiguo de Calpe, con sus escaleras pintadas y calles estrechas, ofrece un contraste encantador con la línea de costa moderna. Y si lo tuyo es la gastronomía, no puedes irte sin probar un buen arroz a banda en los restaurantes del puerto.
Al final del día, las vacaciones son el momento de recargar pilas y desconectar del estrés diario. Un apartamento con vistas al mar en Calpe no es solo un lugar donde dormir; es el escenario donde se crean los mejores recuerdos. Es esa sensación de paz al ver la luna reflejada en el agua antes de irte a la cama.